lunes, 19 de marzo de 2012

Historias de postulante



Esos días pues, de exámenes de admisión, de arengas pre-universitarias, donde la presión y la angustia eran el pan de cada día, con el fin de obtener una vacante.

Nunca postulé a San Marcos porque simplemente no me sentía con el level adecuado para afrontar su examen, que es uno de los más pendex del país, superado solamente por el de la UNI. Además que, para ese tiempo (2005-2006), San Narcos, digo, San Marcos se le ocurrió la "brillante idea" de establecer un sistema diferente de examen, en el cual consistía de dos partes: Un examen de Aptitud (Razonamiento Matemático y Verbal), donde los mejores calificados clasificaban al siguiente examen en donde debías explayar (florear) tus conocimientos por tres horas con preguntas escritas de cursos acordes a tu carrera.

Ta' mare, NO INGRESE!! ¿OTRO ANUAL?

El punto es que, terminé por postular dos veces a la Villarreal, y esos días previos al examen, así como todo el ciclo de preparación, son bien jodidos, pues pones en juego muchas cosas: Tu "honor", más de 500 lucas en inversión (academia + examen) que bien pueden irse al agua o bien valieron la pena gastarlos ya que se pudo ingresar, y el no tener que volver a un nuevo ciclo anual en la academia.

En realidad, el examen de admisión de la Villarreal me llamó la atención porque no habían puntos en contra, y que el puntaje mínimo para tentar una vacante era de 350, actualmente no sé cual será su mínimo ahora, ni me interesa saberlo. En esas dos ocaciones, le dí harto énfasis a la parte de Letras, Razonamiento Verbal y un poco de Razonamiento Matemático, en la parte de Matemática, Química y Física simplemente atiné a la "champa". En las dos ocasiones, superé el puntaje mínimo, pero reboté por no obtener los puntos necesarios con respecto a la última vacante disponible dentro de mi carrera (Ciencias de la Comunicación).

Nomás cuando ves en los resultados del examen que "NO ALCANZÓ VACANTE", el mundo parece que se te viniera encima, te da una bronca y una vergüenza inmensa al punto de no poder verle a la cara a tus padres. #TrueStory. Y recién, al par de días o la semana, ya lo asimilas y reanudas tu vida normal o... estar de vago por seis meses, como me ocurrió al fallar mi primera "postulada" (risas).

Ya cuando ingresas a una universidad, ya te sientes con más tranquilidad, sin la presión esa de retener lo aprendido en esos meses de ardua preparación, y con la mente puesta solamente en los retos y vicisitudes (o Luisicitudes) que te da la vida universitaria.

¿INGRESO COMPRADO = "Canadá"?


Hace pocos días salió en los noticieros nocturnos, y algo que es muy común de ver en la época de exámenes de admisión, son los famosos suplantadores o mafias que te "aseguran" el ingreso. Resulta que algunos postulantes llegan a pagar entre mil y dos mil dolares a mafias que te proveen las respuestas del examen, así como el equipo necesario para hacerla linda en el momento de la verdad (celulares bien camuflados, borradores con truco, etc.).

Esto me da a pensar: ¿Tan burros son? o ¿en qué carajos piensan al momento de pagar esa barbaridad de dinero a estos individuos, a sabiendas de que tienen altas posibilidades de ser sorprendidos? Y lo que más llama la atención es que algunas de estas joyitas ya son REINCIDENTES en exámenes de otras universidades. Pues la verdad, hay que ser recontra estúpido para hacer tal cosa, ya que, encima de perder una cantidad considerable de dinero, pueden perder incluso la libertad y... ¡¡directo a "canadá"!!

En fin, nada les cuesta esforzarse un poco más como a los demás chicos que se privan de muchas cosas, se queman las pestañas noche tras noche para lograr el tan ansiado ingreso a la universidad, y todo para qué; para que una sarta de tramposos se la lleven así de fácil. ¡Es hora de cambiar, peruanos!



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